Cofradía del Santísimo Cristo de la Agonía  

La Cofradía del Santísimo Cristo de la Agonía le da la bienvenida y agradece su visita

"El cristo amarrado a la columna". Juan González Moreno.


    Esta bellísima imagen de Jesús Flagelado, se expusó en un luminoso y bello patio andaluz de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Murcia, como señalaban los diarios locales de “Línea” y “La Verdad” en abril de 1946 (3), asistiendo a este acontecimiento, infinidad de público, siendo visitada por el entonces Delegado de la Subsecretaría de Educación Popular, Sr. Fernández Delgado, quedando plenamente satisfecho de la misma. Sobre el fondo negro de la instalación destacaba la figura de Jesús en la que se unen la euritmia y la humildad.    La obra  encargada por la  Cofradía del Santisímo Cristo de la Agonía de Cieza al escultor Juan González Moreno, su iconografía responde a la tradicional barroca española. El cuerpo de Jesús esta modelado de forma espléndida en todas sus partes anatómicas. Muy interesante es su rostro,  sobre todo el giro que imprime su cabeza triste y melancólica al pueblo que lo ha traicionado, y que no lo ha entedido y comprendido.

         Faz muy bien conseguida, cuerpo apolíneo, de claro estilo naturalista, inspirado en los Cristos atados a la columna de Gregorio Fernández, pero el de nuestro artista es menos dramático (4). Cuerpo de modelado blando y suave. Ojos lánguidos y tristes, nariz recta, boca entreabierta, mostrando dientes y paladar. El Cristo adopta una postura manierista y praxiteliana, con el típico “contrapostto”, muy bien reflejado por González Moreno.     Precioso giro en escorzo del rostro del Redentor, mostrando la clavícula, y el músculo que hace girar el cuello: El esternocleidomastoideo, postura elegante y atrevida la de este Cristo de nuestro genial artista murciano, logrando una obra original.  

      Los cabellos de su rostro, en melena, bigote y barba están genialmente tallados en la madera en finas y sueltas guedejas, barba partida en dos, y melena en sueltos mechones por encima de las orejas, tratados con magnífica soltura y delicadeza.  

        Esta imagen esta inspirada de lejos, en un Cristo atado a la Columna, que ejecuto el escultor valenciano del siglo XVIII, José Esteve Bonet, con destino a la Cartuja de Valencia, quedando casi destruida dicha imagen en nuestra pasada guerra civil, salvo la cabeza que fue lo único que quedó. También en los Cristos atados a la columna andaluces.  

 

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Del paso ciezano de la flagelación se pudieron salvar de la quema de imágenes durante la Guerra Civil española los dos sayones (de autoría desconocida), aunque atribuídos por la tradición al escultor Roque López y que popularmente fueron bautizados como Los Judíos de Mateos por guardarse el paso en la cochera de Antonio Marín "Mateos" en la Calle Larga. Estos dos verdugos se disponen tras la figura de Jesús, uno a cada lado y en actitud de azotar con violencia; esta posición favorece al autor a realizar bellísimos escorzos y contrapostos ante el movimiento de sus torsos y brazos que se arquean para descargar con más virulencia los flagelos y esparragueras sobre la atormentada espalda de Jesús.