Cofradía del Santísimo Cristo de la Agonía  

La Cofradía del Santísimo Cristo de la Agonía le da la bienvenida y agradece su visita

 Recuerdos


           Mi incorporación a la Hermandad, se originó para suplir la baja de un hermano cuyo nombre no recuerdo. En el año 1958, en la elección como Presidente de José Villalba Martínez (Chache  Revives), hubo un hermano, como digo, en desacuerdo con esta elección y, por tal motivo, pidió su baja. Al término de la reunión, el Presidente lo comentó con mi padre, con el cual le unía una fraterna amistad, y mi padre fue el que decidió en aquel momento mi integración a la lista de hermanos, para suplir dicha baja, y así, hasta ahora.  

           Luego con el paso del tiempo tuve el honor de ser Presidente de esta tan querida Hermandad nuestra, donde las preocupaciones fueron muchas, con el afán siempre de que todo funcionase bien. Recuerdo las agitadas gestiones para localizar y concertar las Bandas de Músicas, las flores y todo lo que representaba y representa sacar los pasos a la calle, con la dignidad y el respeto que nuestra Hermandad merece. Quizá el salir airoso de todo aquello, se lo debo, que duda cabe, a mi íntimo amigo y colaborador en esos momentos Jesús Ruiz García, encargado de los Guiraos, que me ayudó en todo, y que a través de estas líneas le expreso mi agradecimiento, una vez más. Recordar igualmente que en mi etapa como Presidente, se originó la modificación de los Estatutos, que eliminaba el límite de 70 hermanos, ampliando y facultando su cupo indefinidamente. También se eliminó la arraigada costumbre de pagar a todos los anderos por sus servicios de llevar los tronos.

                    Como hermano, sigo valorando la importancia que tiene para nuestra Semana Santa, la procesión del Silencio, que de siempre las gentes guardaban una compostura y un respeto impresionantes, y ahora lamentablemente todo esto se ha perdido.

               No podría terminar estas líneas sin mencionar las figuras de mis entrañables amigos Tomás Vázquez Aroca, nuestro cabo de andas, y José María Señas Santobeña, Tesorero. Ambos han contribuido de una manera muy especial a conservar el prestigio de esta Hermandad. Para ellos mi sincero agradecimiento.

                   Los años han pasado, pero me queda la satisfacción de ver que los componentes de mi familia han seguido mis pasos, y tanto mis hijas y nietos continúan y continuarán desfilando con nuestra querida  Hermandad.

  

                                                                                                               Pablo Galindo Tormo